Ante el conocimiento público de eventos graves producidos el 7 de abril pasado, que involucraron a dos menores de edad (caída de un árbol sobre un niño y la electrocución de un adolescente en una institución deportiva) durante la vigencia de una alerta meteorológica de nivel naranja, la Sociedad Uruguaya de Pediatría expresa su profunda preocupación y considera imperativo realizar un llamado a la responsabilidad colectiva.
El Comité de Prevención de Lesiones no intencionales, en conjunto con el Comité de Actividad Física y Deporte de la SUP, brinda las siguientes recomendaciones para la práctica segura de actividad física en niños, niñas y adolescentes.
- Se deben suspender inmediatamente las actividades deportivas al aire libre ante tormentas eléctricas, vientos intensos, lluvias torrenciales o alertas meteorológicas oficiales (especialmente niveles naranja y rojo) por parte de INUMET. Ninguna práctica deportiva, entrenamiento o competencia es más importante que la seguridad de un niño/a o adolescente.
- Las tormentas con fuerte actividad eléctrica y vientos intensos multiplican el riesgo de electrocución y lesiones por caída de estructuras o arbolado, incluso antes de que la lluvia sea torrencial.
- Evitar la permanencia bajo árboles, estructuras metálicas o en espacios abiertos durante tormentas. No utilizar instalaciones con riesgo eléctrico o superficies mojadas conectadas a electricidad.
- Las instituciones deportivas deben contar con protocolos preestablecidos para la suspensión de actividades con responsables definidos para la toma de decisiones y seguimiento de alertas meteorológicas oficiales.
- Se recomienda a las familias no enviar a niños/as y adolescentes a actividades deportivas y/o recreativas si las condiciones climáticas no son seguras, priorizando siempre su bienestar.
- Los niños/as presentan mayor vulnerabilidad y menor percepción del riesgo, por lo que requieren supervisión activa y decisiones protectoras de los adultos.
La actividad física recreativa y la práctica deportiva es fundamental para el desarrollo saludable de nuestra infancia y adolescencia, pero esta debe darse siempre en un marco de seguridad y cuidado.
Exponerlos a condiciones climáticas adversas representa un riesgo innecesario que debemos evitar.
Montevideo, abril de 2026.
Sociedad Uruguaya de Pediatría
