Recomendaciones sobre el uso de repelentes

Los repelentes, como su nombre lo dice, no matan al mosquito, solo lo alejan y evitan que seamos picados por él. Por eso, debemos tener en cuenta todas las medidas que impiden el desarrollo de la larva. Como todos sabemos, la misma aprovecha el agua estancada (llantas, recipientes, macetas, baldes, etc.), por lo cual, debemos mantener esos objetos vacíos, limpios y boca abajo, para evitar la acumulación de agua.

Teniendo en cuenta la necesaria prevención frente a las enfermedades trasmitidas por mosquitos y fundamentalmente por el Aedes Aegypti, remarcamos la importancia de la utilización de repelentes como forma de evitar las picaduras.

¿Qué son los repelentes para uso personal?

Sustancias que por su olor o naturaleza nos protegen de las picaduras. Se aplican sobre las zonas expuestas y aseguran una protección de entre 4 y 8 horas. Hay diferentes formas de presentación en el mercado: lociones, cremas, vaporizadores, roll-on o toallitas impregnadas; mediante las cuales los productos activos se depositan en la piel.

Uno de los activos más utilizados es el DEET, variando su concentración de un producto a otro. En niños, se recomienda no utilizar productos que tengan más de 15% de DEET y no se debe utilizar en bebés menores de 6 meses.

Las recomendaciones para el uso de los repelentes personales son:

  • Leer correctamente el rótulo y las instrucciones del producto antes de comprarlo y antes de aplicarlo. La concentración de DEET debe aparecer en la lista de componentes del repelente.
  • Siempre una persona adulta debe aplicar el repelente al niño. La forma correcta de hacerlo es que el adulto se coloque el repelente en las manos (sea en crema, loción o aerosol) y luego se lo aplique al niño, evitando la zona del contorno de ojos, narinas, boca y oídos.
  • Si el niño va a utilizar repelente por primera vez, hay que aplicarle una pequeña cantidad en el antebrazo y observar la reacción del cuerpo. Si aparece enrojecimiento o ardor, no se debe utilizar el producto.
  • Solo se debe aplicar en piel expuesta.
  • No usar sobre piel dañada o irritada.
  • Después de la aplicación lavarse las manos con agua y jabón.
  • Entre los 6 meses y el primer año se recomienda aplicar sólo una vez al día.
  • Entre 1 y 12 años se recomienda aplicar hasta dos veces al día.
  • En mayores de 12 años se recomienda aplicar hasta tres veces al día.
  • No utilizar repelentes asociados a protectores solares en la misma formulación.

¿Qué formas se recomiendan para repeler los mosquitos en el ambiente?

  • Uso de mosquiteros en las aberturas de las viviendas (puertas y ventanas).
  • Proteger las cunas o cochecitos con redecillas para mosquitos.
  • Repelente de insectos ambiental: los que se enchufan contienen un piretroide. Deben mantenerse alejados por lo menos 1,5 metros de donde se encuentra la cuna del bebé o la cama.

No es recomendable el uso de brazaletes que contengan repelentes químicos, dispositivos ultrasónicos que emiten ondas sonoras diseñados para alejar insectos, ni dispositivos de jardín que electrocutan insectos, porque pueden tener efectos contrarios a los deseados.

Los insecticidas para uso doméstico en su mayoría no son inocuos para la salud de la familia y del ambiente. Se presentan con nuevos perfumes -y eso puede desencadenar crisis en niños asmáticos- o sin olor, lo cual genera el riesgo de utilizarlo en exceso y aumenta las posibilidades de intoxicaciones.

Cuidémonos y cuidémoslos.

Dra. Alicia Fernández

Vicepresidente SUP

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