10 recomendaciones para una adolescencia más saludable

La adolescencia es la etapa de la vida que va desde los 10 a los 19 años, es una etapa de grandes cambios en la persona: cambios físicos, sociales y psicológicos.

Para estos cambios, los adolescentes necesitan ser acompañados y apoyados por un equipo de personas. Los padres, la familia, los amigos, los padres de los amigos, los maestros, profesores y los pediatras, entre otros, tienen un rol clave para que la adolescencia transcurra en buenas condiciones de salud y se logre ingresar a la juventud de forma sana y con la preparación necesaria para el futuro.

Han habido investigaciones sobre cómo podemos ayudar a los adolescentes en esta etapa, y desde nuestro lugar en la Sociedad Uruguaya de Pediatríanos proponemos hacerlo. Este artículo se basa en un informe preparado por el Centro para la Comunicación de Salud de la Escuela de Salud Pública de Harvard.

Proyecto: Ser Padres de Adolescentes (http://hrweb.mit.edu/worklife/raising-teens/pdfs/serpadresadol.pdf).Nos vamos a centrar en las 10 tareas que se recomiendan para crecer saludablemente en la etapa de la adolescencia:

  1.  Acostumbrarse a cuerpos y sentimientos en proceso de maduración sexual: El cuerpo de los adolescentes cambia en esta etapa de la vida, aumenta su peso, talla y aparecen características sexuales que no tenían en la infancia. Tienen que establecer su identidad sexual, comienzan las relaciones amorosas, los comportamientos sexuales que deben ser saludables y acordes al desarrollo en que se encuentran. Este crecimiento es progresivo, ocurre en la etapa llamada pubertad, que comienza en la niña entre los 8 y 12 años, y en el varón entre los 9 y 13 aproximadamente.
  2. Desarrollar y aplicar habilidades de pensamiento abstracto: Pueden comprender y coordinar ideas abstractas con más efectividad, piensan en el futuro, se vuelven más profundos en los temas de la amistad, la justicia, la religión. Tienen mayor capacidad para mantener las relaciones, el estudio y los trabajos. Comienza a postular hipótesis que usarán en su vida, futuro, estudio o trabajo.
  3. Desarrollar y aplicar un nivel de perspectiva más complejo: Cuando se enfrenta a un tema diferente o problema, el adolescente puede “ponerse en el lugar del otro” y pensar en cómo actuaría si fuera la otra persona. Aprenden a tener en cuenta su pensamiento y el del otro, sus padres, sus amigos o sus docentes.
  4. Desarrollar y aplicar nuevas habilidades de adaptación en áreas tales como la toma de decisiones, la solución de problemas y la resolución de conflictos. Adquieren la posibilidad de pensar, planificar el futuro, ponerse metas, ver la forma de resolver los problemas que se les plantean y cómo evitarlos. Todo crecimiento saludable tendrá algún tipo de riesgo, los adolescentes no están libres de ello porque así es esta etapa de la vida, pero pueden tener la habilidad de pensar en eso y tomar las decisiones más acertadas en dichos momentos. Es bueno tener a los padres cerca para poder contar con su ayuda en estos casos.
  5. Identificar patrones morales, valores y sistemas de creencia significativos. Están en un progreso de pensamiento más sofisticado, cambian en sus conceptos de lo que es “moral”; lo correcto y lo incorrecto ya no se basa en reglas concretas, comienzan con sus propios pensamientos. Cuestionan la justicia, los afectos, discuten todo lo que recibieron en la infancia, juega un papel fundamental la presencia de los padres en estas discusiones, estando con ellos, escuchando, teniendo siempre un momento de encuentro en la familia.
  6. Comprender y expresar experiencias emocionales más complejas. Piensan en las emociones de manera más abstracta, las comprenden, pueden identificarlas y comunicarlas. Pueden ver las intenciones que hay detrás de las acciones y las emociones que pueden estar ocultas en otras personas que están cerca de ellos.
    También en esto es importante la confianza que tengan con sus padres para poder hablarlo.
  7. Formar amistades íntimas de apoyo mutuo. En la adolescencia los amigos juegan un papel muy importante, brindan apoyo y conexión en la vida del joven. Comparten ideas, sentimientos, se entienden y tienen confianza. Son vínculos más estables y que ocupan más tiempo. También es muy importante la relación con los padres en la toma de decisiones importantes para su vida, esto se debe mantener y fomentar.
  8. Establecer aspectos claves de la identidad. Si bien la formación de la identidad puede ocupar toda la vida, la etapa esencial es la adolescencia. La identidad refleja un sentido de individualidad y la unión con personas y grupos que el individuo valora. Se busca “identidades transitorias” a través de diferentes estilos de vida, vestimenta, música, amigos, hasta que se encuentra un lugar propio. Acá se incluye la identidad de género y la vocacional.
  9. Hacer frente a las demandas que implican roles y responsabilidades cada vez más maduros. Los adolescentes van adoptando un papel más adulto de su vida, van pensando en el estudio, trabajo, familia,  comunidad y ciudadanía. Esto va evolucionando en toda la etapa de la adolescencia, ellos van madurando y creciendo en estos aspectos, primero son jóvenes y después adultos. Esto tiene una base en las experiencias previas de la infancia con la familia, la escuela, los amigos y la comunidad.
  10. Renegociar las relaciones con los adultos que ejercen el rol de padres. Los padres, o quienes ocupen este lugar, y los adolescentes, tienen que renegociar la relación en esta etapa. Los adolescentes se separan, y en parte tienen que hacerlo, pero también tienen que estar cerca y compartir la vida con esos adultos. Se separan en algunos aspectos y se unen más en otros. Respetando las necesidades y los logros del adolescente , los  cambios del desarrollo, y por otro lado defendiendo los valores y las metas de la familia. Ya no es una dependen
    cia tan cercana como en la infancia, se van soltando de manera paulatina.

Conclusión:
Estas breves recomendaciones pueden ayudar a transitar esta etapa de la vida, un poco más difícil que la infancia, pero muy disfrutable y de gran importancia para la preparación de la persona como joven y luego como adulto, sano, responsable y bien preparado para la vida. No dude en consultar con su pediatra de cabecera, aproveche el control de  salud para consultar todas las dudas referentes a esta etapa, o concurra frente a cualquier situación en la que necesite un consejo. La Sociedad Uruguaya de Pediatría cuida a los niños, niñas y adolescentes de todo el país y apoya a los adolescentes y los padres en sus cuidados.

Dra. Ana María Piccone
Comité de Adolescencia

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